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La batalla por el euro digital se intensifica a medida que los banqueros centrales chocan sobre cómo competir con Tether

CoinDesk
El subgobernador del banco central francés, Beau, y la presidenta del BCE, Lagarde, discrepan sobre las criptomonedas estables privadas frente a un euro digital del banco central.

Resumen

El subgobernador del banco central de Francia, Beau, ha abogado por la participación de entidades europeas públicas y privadas en el desarrollo de dinero tokenizado, una postura que contrasta marcadamente con el escepticismo de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, hacia las stablecoins denominadas en euros. Lagarde ha expresado su preocupación de que las stablecoins privadas, como las emitidas por Tether y Circle, puedan amplificar las vulnerabilidades financieras existentes. Beau, sin embargo, considera que las soluciones del sector privado son cruciales para el desarrollo económico de Europa y para prevenir la "dolarización digital", donde la falta de monedas vinculadas al euro podría llevar a la fuga de capitales hacia activos respaldados por dólares, erosionando la influencia global del euro. La visión de Beau coincide con la de Qivalis, un consorcio de bancos europeos que planea lanzar un euro digital privado, advirtiendo que sin liquidez en euros en cadena, el dólar estadounidense se convierte en la única alternativa, lo que representa un riesgo para la soberanía financiera y digital de Europa. Si bien ambos reconocen los riesgos de las stablecoins vinculadas al dólar, Beau aboga por una acción inmediata del sector privado, mientras que Lagarde favorece un euro digital del banco central, proyectado para 2029. Beau señaló que el Eurosistema ya está desarrollando servicios de dinero mayorista del banco central en forma tokenizada, con un primer resultado esperado para finales de año. Esta divergencia de opiniones se produce en un momento en que los tokens vinculados al dólar estadounidense dominan el mercado de stablecoins, y Beau enfatiza que los esfuerzos públicos y privados deben ser complementarios para garantizar la viabilidad del euro en una economía global cada vez más tokenizada.

(Fuente:CoinDesk)